Guía completa
Una revisión con la lista en la mano
La inspección técnica sigue un manual que dice qué se revisa y cómo se califica cada defecto. Nuestra pre-ITV recorre esos mismos puntos y los apunta. No es una revisión general: es mirar lo que va a mirar el inspector, en el mismo orden lógico, para que no haya nada que se escape.
Lo que más vemos en coches de la zona
Testigos encendidos. Airbag, motor, ABS, filtro de partículas. Muchos conductores se acostumbran a verlos. En la inspección son defecto, y antes hay que saber qué los provoca.
Frenos. Desequilibrio entre ruedas por una pinza agarrotada, freno de mano flojo o latiguillos agrietados por el calor. Lo explicamos en frenos.
Ópticas y luces. Con tanto sol, muchos faros están amarillentos y no iluminan lo suficiente. También bombillas fundidas y reglajes desajustados.
Holguras. En furgonetas que trabajan cargadas y coches que pisan caminos, las rótulas, bieletas y silentblocks sufren.
Emisiones. En diésel urbanos, un filtro de partículas cargado puede complicar la prueba de humos. Un trayecto largo por la AP-7 o la CV-10 los días previos ayuda.
Cómo es la visita
Conectamos la diagnosis para ver códigos, aunque no haya testigo. En el elevador revisamos dirección, suspensión, frenos, neumáticos, escape y bajos. Comprobamos todas las luces y su reglaje, limpiaparabrisas, lunas, cinturones y claxon. Terminamos con un informe en tres bloques: lo que hay que corregir, lo que conviene vigilar y lo que está bien.
Si quieres que corrijamos algo, te damos presupuesto sin compromiso y decides. No llevamos el coche a la estación ni podemos asegurar el resultado: eso depende del inspector. Lo que sí podemos hacer es que llegues habiendo revisado lo mismo que él.
Organizarse
Lo ideal es venir una o dos semanas antes de la cita, por si hay que pedir alguna pieza. Si te toca a la vez el cambio de aceite, puedes hacerlo en la misma visita.
¿Se acerca tu ITV? Llama al 641 161 771 y te damos hora.