Guía completa

Empezar por la verdad

Un clásico puede parecer impecable a dos metros y esconder óxido en los pases de rueda, los estribos o el suelo. Por eso la primera fase es una valoración a fondo: levantamos el coche, miramos chasis y bajos, comprobamos el motor y revisamos la documentación. Con eso te decimos lo que hay, sin adornos. A veces la conclusión es que el proyecto no compensa; preferimos decirlo al principio.

Trabajar por fases

Una restauración completa es un trabajo largo. Para que tengas control, la dividimos en etapas con su presupuesto: puesta a punto mecánica para que el coche ruede con seguridad, chapa y tratamiento del óxido, pintura e interior. Puedes hacerlas seguidas o espaciarlas según te encaje.

El óxido, a fondo

En una zona costera como la nuestra, el salitre y la humedad son los grandes enemigos de un coche antiguo. Tratar el óxido bien significa cortar la chapa afectada hasta llegar a metal sano, soldar chapa nueva, proteger con imprimación anticorrosiva y sellar. Pintar encima de óxido es tirar el trabajo: vuelve a salir en un par de años.

Mecánica de un coche que llevaba años parado

Si el coche ha estado mucho tiempo sin moverse, antes de arrancarlo revisamos el depósito y el circuito de combustible, los frenos (los bombines se agarrotan), las gomas y los líquidos. Muchas piezas de goma se han endurecido aunque parezcan bien.

Pintura y acabado

Cuando la chapa está sana, el coche pasa a pintura con la misma preparación que cualquier pintado completo, buscando el tono original del modelo si es lo que quieres. Después se montan guarnecidos, gomas y cromados.

Durante el proceso

Si te interesa, te mandamos fotos de cada fase. Y al terminar te damos pautas para conservarlo: guardarlo a cubierto, moverlo de vez en cuando y revisar los bajos cada cierto tiempo. Te damos presupuesto sin compromiso de la primera fase tras la valoración.