Guía completa
Personalizar sin sustos en la ITV
Cambiar llantas, poner un alerón, oscurecer pilotos o montar luces nuevas: hay muchas maneras de personalizar un coche. Algunas son libres, otras exigen homologación o un certificado de reforma y otras directamente no son legales para circular. Antes de montar nada te decimos en qué grupo está lo que quieres hacer.
Lo que más nos piden
Llantas. Es el cambio con más impacto. Hay que respetar medidas equivalentes, índices de carga y que el neumático no roce. Algunas combinaciones requieren trámite. Si tus llantas actuales están dañadas, también puedes valorar repararlas y pintarlas de otro color.
Vinilos. Techo negro, retrovisores, franjas o detalles. Es reversible y protege la pintura que hay debajo. Lo explicamos en vinilado parcial.
Detalles de carrocería. Spoilers, faldones o embellecedores. Deben estar homologados y bien fijados; los montamos y pintamos al color del coche.
Iluminación. Aquí hay que tener especial cuidado: muchas luces del mercado no están homologadas y son defecto en la inspección. Montamos solo lo que se puede llevar.
Con criterio de taller
El montaje de una pieza estética también es trabajo de carrocería: ajustes, holguras, pintura y fijaciones correctas. Una pieza mal sujeta puede soltarse en la autovía. Después del montaje comprobamos luces, sensores de aparcamiento y cualquier elemento que se haya tocado.
El sol y los acabados
Con muchas horas de sol al año, algunos plásticos y vinilos baratos se decoloran o se agrietan pronto. Te recomendamos materiales que aguanten la exposición. Y si una pieza requiere legalización, te indicamos los pasos. Te damos presupuesto sin compromiso con todo claro antes de empezar.